MI CANTO A LA VIDA
En tres tiempos
Y en tres versos
LA ALBORADA
Un torbellino de luces
Anuncia la madrugada,
Brotando como cascada,
Cascada cascabelera
Con cascabel de quebrada,
Quebrada y quiebracajetes,
Quiebracajetes quebrados
Que se quiebran entre hiedras,
Entre hiedras y entre piedras
Con olor a pino verde;
Hay un verde en los trigales
Que se desfloran al viento
Al estallar en espigas
Y enjambre de madrigales,
Con el olor de cañada,
Cañada llena de caña,
De caña y cañaverales
Con resplandor de alborada,
La aurora llega sonriendo,
Sonriendo se va metiendo,
Metiéndose juguetona
Por las veredas del día;
El día se despereza
Cual burbuja cristalina
Y se enjuaga con estrellas
Y con capullos de luna;
El alba canta a la vida
Por mil bocas de las flores,
Su canto se precipita
Como alud entre peñascos
Y entre barrancos de espuma,
Es un canto que es encanto,
Es la canción mañanera
Que se desborda a torrentes
En cataratas de auroras,
Que se enreda en los estratos
Y en la campiña dormida...
En la savia de mis versos
Hay numen de clorofila
Y en las venas de mi canto
Hay sangre de primavera;
De la boca de las flores
Brotan pétalos de versos
Y corolas encendidas
Y cantares de corolas
Y corolas encantadas
Con el canto de mi encanto
Y el encanto de canto,
Y mis ojos extasiados
Van recorriendo los campos,
Jugueteando entre colinas,
Entre arroyuelos y lampos,
Entre el iris de las flores
Y entre las flores del iris...
EL DIA
El sol se asoma risueño
Por los caminos del viento,
Emerge del horizonte
En su velero de nubes,
Va surcando el infinito
Por el mar azul del cielo,
Con sus fauces de centauro
Va devorando tinieblas
Para darle paso al día
Que trae cantos de vida;
Con el fragor de su aliento
Envuelve cielos y tierra
Y enciende chispas de vida
En los campos y ciudades;
El río le canta el viento
Con murmullos cristalinos,
El viento responde al río
Con un susurro de pinos,
Las flores sueltan su aroma
Y le sonríen al cielo,
Las aves lanzan al viento
Su sinfonía de trinos...
Hay explosiones de vida,
Retumbar de cantares
Y erupción de primavera
Que estremece las montañas,
Todo es luz, es armonía,
Todo es vida y movimiento
Y los árboles se mecen
Bajo el influjo del viento...
Se ruborizan las rosas,
Se sonrojan los claveles
Al despedirse la tarde
Desde el balcón de los cielos,
En llamaradas de ensueños
Y crepúsculos de sueños,
Con serpentinas de encajes
Y un delantal de celajes...
LA NOCHE
Cuando se muere la tarde
El mundo viste luto
Con traje negro de noche,
Que es traje de noche negra...
El día se va... cansado
De tanto alumbrar al mundo,
Se va durmiendo de frío,
Y temblando de sueño;
Un reflector de jazmines
Va encendiendo las estrellas,
Los luceros y la luna
Por los jardines del cielo
Y la tierra se refugia
Bajo el palio de la noche,
Se derrumba en los abismos
Y sumergida en tinieblas
Va navegando entre sombras...
CONCLUSIONES
Y las brumas de la tarde
Y la luz del mediodía
Y el aroma de las flores
Y el encanto de las aves
Y la luz de las auroras
Ya se quedaron muy lejos,
Todo muere con la noche
Y se queda sepultado
En el sepulcro del tiempo,
Que es sepultura sombría...
Así es el ciclo del hombre
A su paso por la vida,
Tiene auroras luminosas
Y su luz de mediodía,
Donde abunda la alegría
Y el aroma de las flores,
Donde abundan los placeres
Y florecen los amores,
Pero se asoma el ocaso
Cuando todo languidece,
Se marchitan los amores
Y en el alma ya no hay flores;
Envés de luz llega sombra,
Por alegría, tristeza
Y poco a poco se aleja
Y lentamente se apaga
La vida con sus encantos...
Este es MI CANTO A LA VIDA
En tres tiempos y en tres versos:
Luz de aurora, tempranera;
Luz del día, plena y fuerte
Y la noche, sombra y muerte...!
José Ernesto Monzón Reyna.