EL AMOR VERDADERO

Caminaba por la calle
En una tarde de tantas,
Sin ruta ni rumbo fijos,
Al garete, como barco
Perdido en la lejanía,
De repente en mi camino
Me tropecé con un hombre,
Para mi desconocido,
Se me acerco cauteloso
Y me dijo, casi confuso:
“amigo mío perdone
Mi pregunta impertinente,
¿pudiera usted definirme
Que cosa es el amor,
Pero el amor verdadero... ?”
¿El amor... ? Le contesté;
El amor yo lo conozco,
Pero el amor pasajero
Y, sin embargo, le dije,
Le prometo averiguar
Que es el amor verdadero.

Me propuse formalmente
Consultar a todo el mundo.
En mi búsqueda errante
Encontré a un comerciante
Que en el acto contesto:
El amor es mi negocio,
Es una cuenta bancaria,
Es el día de mas venta,
Es el cliente que más compra...

Respondió un futbolista:
El amor es un balón,
Una cancha de fútbol,
Es el grito de la gente
Cuando yo anoto un gol...

Me contesto un cantante:
El amor es mi guitarra
En una noche de fiesta,
Es un piano y una orquesta...

Un filarmónico serio
Me respondió exaltado:
¡Pero que crasa ignorancia....!
No hay mas amor que la solfa,
La música el pentagrama
Y los clásicos de antaño:
Hynd, Mozart y Beethoven,
¡ Vaya si hay hombres idiotas…!

Consultado un maestro
En el acto contesto:
El amor son mis alumnos,
Es mi escuela, es mi grado
Que yo atiendo con agrado.

Una joven religiosa,
Santiguándose responde:
El amor es Jesucristo
Y las santas escrituras
Y como ese amor no hay dos...
Es la hostia es la misa,
Es la palabra de dios...

Un poeta respondió:
El amor es lo mas bello,
Es el alma de las flores,
El amor es un destello
Con trinos de ruiseñores;
Es la luz de las estrellas,
La que ilumina mis temas,
Son las mas bellas,
Las que inspiran mis poemas
Y se fue tejiendo ensueños,
Platicando con las flores,
Iba deshojando sueños
Entre luces de colores...

Una guapa quinceañera
Me respondió que el amor
Es el hombre de sus sueños,
Un galán de pantalla,
Es un guapo de veinte años
Que bajó de las estrellas
Y le repite muy quedo
Todas las frases mas bellas...

Una madre enternecida
Respondió a mi pregunta,
Viéndome con ojos fijos:
¡Por el nombre de mi dios
Mi único amor son mis hijos...!

Una linda viejecita
Me respondió emocionada:
Aunque parezcan diablillos
Y aunque nunca se están quietos
¡No hay mas amor que mis nietos...!

Encontré por mi camino
A un hombre campesino
A quien hice la pregunta;
El me miro asombrado,
Respondiendo entrecortado:
Es la lluvia milagrosa
Que hace fecundar la tierra,
Es el campo y los trigales,
Es el fríjol, el arroz
Y mis vacas y maizales...
Y prosiguió su camino.

Con tanta y tanta respuesta
Iba creciendo mi duda,
Entonces busque a un sabio
Respetado por su ingenio,
Filosofo e inventor,
Un indiscutible genio;
Fue mi ultimo recurso,
Le formule mi pregunta
Casi implorando clemencia
Y el sabio me respondió:
El amor solo es la ciencia...

Cabizbajo y defraudado
Al no encontrar la respuesta
Que despejara mi duda,
Me retire derrotado;
Al proseguir mi camino
Me tropecé con un niño
De escasamente seis años.
Solo por matar el tiempo
Se me ocurrió preguntarle;
Y el niño muy asustado
En el acto contestó:
¿El amor... mas ... verdadero...?
El amor, es mi mamita
Porque ella dice que me ama;
El verdadero, papito...
Siempre dice la verdad...

El niño salió corriendo
Y yo me quede perplejo,
El comprendió mi ignorancia
Pues de mi se iba riendo
Y luego siguió buscando
Sumamente afanado,
Entre las piedras y el monte,
Estaba muy preocupado
¡Había perdido un cinco...!

Y en esa forma, un niño
De escasamente seis años,
Afligido por un cinco,
De todos el más sincero,
Pudo al final definirme
¡Que es el amor verdadero...!